Una pregunta legítima antes de invertir en una web: ¿de verdad merece la pena? La respuesta depende de cómo la midas, no solo de si "queda bien".
No mires solo las ventas directas
Muchos negocios pequeños esperan que la web venda como una tienda online, y se decepcionan si no ocurre. Pero el retorno de una web informativa se mide también en llamadas, mensajes de WhatsApp, formularios recibidos y, sobre todo, en la confianza que genera antes de que el cliente decida contratarte por otra vía.
Un cálculo simple para empezar
Si tu web cuesta 299€ y cada cliente nuevo te aporta, de media, 50€ de margen, necesitas seis clientes nuevos a lo largo del tiempo de vida de la web para recuperar la inversión. A partir de ahí, todo es beneficio neto generado por un activo que sigue trabajando 24 horas al día.
El coste de no tener web también cuenta
Cuántos clientes potenciales te buscan en Google, no te encuentran, y acaban en la competencia. Ese coste de oportunidad rara vez se contabiliza, pero suele ser mayor que el precio de la propia web.
Una web bien planteada, con un objetivo claro de contacto o venta, suele recuperar su coste en pocos meses. En Web SinDrama partimos de un precio fijo de 299€ precisamente para que ese cálculo sea simple desde el principio.