Si eres autónomo y necesitas estar online sin arruinarte, esto es lo que deberías saber antes de decidir quién te hace la web.
El precio varía mucho según quién la haga: desde los 200€ de un freelance hasta varios miles de euros en una agencia grande. Para un autónomo que empieza, lo razonable es un punto intermedio: diseño propio, sin plantilla gratuita, páginas legales en orden y sin mensualidades que no puedas permitirte. Nuestro plan Arranque parte de 299€, pago único.
Una página de inicio clara, un apartado de contacto visible y las páginas legales obligatorias: aviso legal, política de privacidad y de cookies. También conviene tener contenido que hable de tu servicio, porque es lo que ayuda a aparecer en Google cuando alguien busca lo que ofreces.
El más habitual es usar una plantilla gratuita que ya usan miles de negocios, sin adaptarla a tu marca. El segundo es no incluir las páginas legales, lo que puede darte problemas. El tercero es elegir algo tan barato que ni siquiera te entreguen el dominio o el código a tu nombre.
Desde 299€, con 10 páginas incluidas y online en pocos días. Sin letra pequeña.
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